Empachados de la navidad
Aunque la mayoría de españoles no hayamos probado nunca las angulas ni el caviar, quien más quien menos se habrá hinchado a gambas y canelones estos días. Y alguna copilla de brandy. Y es que las mesas se engalanan con lo mejor, y nada de sucedáneos.Sin embargo, no siempre han sido así las cosas, como recuerdan los más veteranos de los comensales, y como nunca se sabe lo que el futuro nos puede deparar, hay que estar preparado para una posible crisis económica o una postguerra.
Hoy, cómo comerse un gato.
El gato, mal que pese a tan numeroso grupo de amantes de estos animales, son los peor parados cuando el hambre azota, y desaparecen rápido de las calles de las ciudades, más por obligación, que el hambre manda, que no porque tenga un sabor agradable, más bien todo lo contrario.
Cocinar un gato no tiene nada de especial y cualquier receta para conejo se puede aplicar a este felino. Lo que sí se debe de tener en cuenta que es preceptivo que el gato, una vez decapitado y desollado, se tiene que untar en vinagre y pasar una noche entera a la interperie para que se le vaya el olor a gato.
Comentarios (1) - Referencias (0)
Referencias
Comentarios
-
sin cometario
Comentario de alejandro muñoz hace 2 años y 31 meses



